Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de marzo de 2015

Garry Winogrand, el fotógrafo de las calles americanas


El neoyorquino Garry Winogrand (1928-1984) es uno de los fotógrafos más importantes e influyentes del s. XX, a la altura de Walker Evans o Robert Frank. 

Retrata la cotidianeidad de la vida americana donde también queda retratado como los conflictos del país se reflejan en la sociedad, una huella sutil en ocasiones evidente en otras, que queda captado por su cámara. Las expresiones de la sociedad americana ante el enfrentamiento constante con la URSS. las guerras de Corea y Vietnam y la crisis de los misiles en Cuba conforman buena parte del desarrollo de la obra de Winogrand. Su mirada va a una sociedad con personas entusiasmandas, o perdidas, alegres, ausentes o mimetizadas con el ritmo de su entorno, ya sea NY o sea Dallas. No debemos olvidar que su vida y obra transcurre en décadas en las que Estados Unidos atraviesa el fin de la Segunda Guerra Mundial, la instauración de un nuevo orden mundial: la Guerra Fría. 


Garry Winoward nació en el Bronx, pero se trasladó al corazón de Nueva York, a Manhattan, escenario principal de sus famosas fotografías en los sesenta. Retrató, incansable, su vida urbana. Tanto por el contenido como por su estilo de sus fotografías, se convierte en una de las grandes voces de los 60 y 70. John Szarkowski, conservador del Museum of Modern Art, se refirió a él como "el fotógrafo central de su generación".

Winogrand derrocha energía y un entusiasmo en su trabajo, básicamente mira y dispara con una técnica que domina al vuelo pero que no le obsesiona. Esa manera de hacer fotografía dio lugar a imágenes impactantes, conmovedoras y muy descriptivas del siglo XX. Para Winogrand era mucho más interesante el acto de tomar fotografías que revelarlas, o exponerlas. 

Garry Winogrand fue un street photographer obsesivo. Sus fotos de uespacio y tiempo concreto, trascienden desde un escenario urbano que destila cierta artificialidad. Winogrand estaba convencido de que una fotografía no solo era incapaz de cambiar el mundo, sino incluso de explicarlo. La vida era un espectáculo que empezaba cuando el miraba.

Trabajó como fotográfo publicando en diversas revistas ilustradas de difusión general como Life, Look, Sports Ilustrated, Collier's y Pageant, pero abandonó el fotoperiodismo volcándose en una la nueva cultura fotográfica vinculada al mundo del arte. Con sus contemporáneos Diane Arbuus y Lee Friedlander compartió la exposición New Documents (1967) en el MoMA de Nueva York que supuso, de hecho,una redefinición de la fotografía documental.

Cerca del final de su vida, tenía el propósito de revisar y reeditar todas sus fotografías, pero no tuvo la oportunidad de dar forma a su legado. Dejó 6.500 carretes sin revelar (más de 250.000 fotografías), que él mismo nunca llego a ver, además de hojas de contactos de sus primeros años que marcó y nunca positivó. 

Esta es la exposición retrospectiva sobre Garry Winoward más amplia de los últimos 25 años, más de 200 fotos que permite realizar una rigurosa revisión del fotográfo, y puede verse en la sala Barbara de Braganza de la Fundación Mapfre en Madrid.

La muestra tiene tres secciones: la primera "Bajando desde el Bronx", recoge las fotografías tomadas por el artista en Nueva York desde 1950 hasta 1971; y es la más vital, la segunda sección, "Un estudiante en Norteaérica", presenta fotografías del mismo periodo pero de fuera de Nueva York. La muestra se cierra con "Auge y crisis", que cubre la producción tardía del artista, en gran parte asociada a Texas y Los Ángeles, desde 1971 hasta su muerte, se nota al final de su vida y obra que se sigue moviendo por impulso y aunque ha perdido cierta ilusión, hay aquí alguna de las fotos más geniales de la muestra.

Aproximadamente la mitad de las fotografías que se presentan en esta muestra nunca habían sido publicadas ni expuestas, y más de 80 fuero impresas específicamente para esta exposición a partir de negativos dejados por Winogrand.

“No hay nada tan misterioso como un hecho claramente descrito”, afirmaría Winogrand.

Garry Winogrand con imágenes complejas reproducen la vida como es, sin juicios morales, a veces dura e incluso cruel y otras irónica o simplemente maravillosa. Y lo hace con una fotografía natural, directa, sin manipulaciones. 

Refrescante y recomendable al 100%.


















jueves, 16 de mayo de 2013

Antes del diluvio. Mesopotamia 3500-2100 a.C. en CosmoCaixa (Madrid)



Faltaban aún 2.500 años para que se levantaran los primeros dólmenes y menhires en Europa, y Egipto aún no era un estado unficado gobernado por un faraón. Pero en lo que hoy es el sur de Irak, un poblado se convirtió en una gran ciudad de 40.000 habitantes. Fue posiblemente la primera ciudad de la historia: la primera gran arquitectura monumental, la primera planificación territorial. La primera escritura y quizá la primera contabildad, se originaron en Uruk (3.500 a.C.)

Con la primera ciudad, Uruk, se creó la primera red de comunicaciones, con vías, canales y postas, se desarrollaron jerarquías sociales y la división del trabajo, el capitalismo, un poder fuerte (monárquico o imperial), la escritura, el cálculo, las unidades de medida del tiempo, el espacio y el valor de los bienes, el derecho, manifestaciones culturales a través de las cuales el ser humano se fue desmarcando de la naturaleza, al mismo tiempo que la dominaba.

A través de unas cuatrocientas piezas arqueológicas, procedentes de grandes colecciones públicas internacionales, y varios documentos antiguos y contemporáneos, "Antes del diluvio. Mesopotamia, 3500-2100 a.C." explora qué le debemos a esta primera cultura del antiguo Oriente Próximo, qué imagen del mundo tuvieron los mesopotámicos del cuarto y tercer milenio a. C., que, en gran parte, nos ha sido legada a través de la Biblia, el Corán y varios mitos y textos griegos.

Ayer visité esta exposición que puede verse en Caixa Fórum Madrid hasta el 30 de junio. Una de las joyas expuestas que vale la pena -hay muchas- es el primer catastro del que se tiene conocimiento y que se deja ver en muy raras ocasiones.

La entrada es gratuita para clientes de La Caixa y a un precio reducido para el resto. Vale la pena su visita para recordar y meditar sobre que tan distintos somos, unos cinco mil quinientos años después...


Más información aquí 

martes, 11 de diciembre de 2012

Exposición: "El museu explora. Obres d’art a examen" en el MNAC

Con este epígrafe el Museu Nacional d'Art de Catalunya abre sus puertas en Barcelona, con una exposición temporal, al conocimiento por parte del gran público y con parte de sus trabajos, al mantenimiento del patrimonio artístico que le ha sido confiado.

He de reconocer que la exposición me ha impactado. Me he dado cuenta de lo mucho que hay que aprender cada día en un museo. De los secretos inherentes y añadidos en cada obra de arte. ¡Qué poca razón tenía Marinetti y sus seguidores futuristas al convocar a sicarios de manos apestosas a gasolina a incendiar sin dejar rastro los museos por ser los representantes de un pasado anacrónico!. Y es que exposiciones como las que ofrece el MNAC muestran la vida que subyace bajo la epidermis del trabajo de un artista.

La ciencia ha puesto al servicio del arte todos sus recursos. Análisis con rayos gammas, ultravioletas, infrarrojos, rayos x, reflectología, estratigrafía, etc., permiten conocer la situación real de la obra, que puede gozar de buena salud o estar muy dañada, necesitando tratamientos terapéuticos urgentes.

Esta muestra de la investigación científica aplicada al arte nos hace sentir observadores implicados a conocer un poco más de la verdad y la mentira de muchas obras que durante muchos años hemos contemplado con devoción.

Apreciamos que métodos rudimentarios escolares eran de uso común en grandes maestros. Fortuny recurre al calco para trasladar con exactitud el boceto de su retrato y Battistuzzi no tiene inconveniente en usar una cuadrícula milimétrica para trasladar su boceto de Paisaje urbano de Barcelona al gran lienzo. La realidad virtual nos muestra que bajo la pátina sufrida de la Majestad de Batlló  se esconde una cruz de colores primarios, luminosos, casi fauvista. Del frontal de Santa María de Taüll, los análisis delatan al "falso apóstol", es decir, la figura que cubría fuera de tiempo un hueco vacío.

Resulta sorprendente y rotunda la actitud de Joan Llimona al repintar un gran lienzo ¡Quién iba a pensar que bajo el Viejo rezando el rosario en un bucólico atardecer se oculta ¡un banquete burgués!  La espalda de un crucificado guardaba con celo inestimables secretos, al desclavarlo por su restauración nos enteramos de la fecha de su consagración, 1.147 y recuperamos algunas reliquias de santos. Y es que cuando entramos en el capítulo de añadidos, retoques o suplantaciones, las sorpresas y hasta los sustos pueden ser mayúsculos.

No acabamos de entender como pudo colarse como auténtica una vulgar copia de Darío Regoyos y más cuando colocadas una al lado de la otra parece tan fácil distinguir la verdad de la mentira, el muerto del vivo.

"El Museu explora" del MNAC se presenta para todos los amantes del mundo del arte como una cita obligada, como un intento de iniciación en esta aventura de conocer, algo más del  misterio que envuelve cada obra.




martes, 4 de diciembre de 2012

“R-A-E-V-E-A-L” de Juan A. Zamarripa


Desde el pasado 5 de diciembre y hasta el 10 de febrero de 2013 podemos disfrutar de la exposición "R-A-E-V-E-A-L” del fotógrafo Juan A. Zamarripa.
La muestra reúne cinco pares de fotografías digitales en blanco y negro hechas en las calles del barrio del Raval y mezcladas digitalmente. El juego de palabras hecho con el nombre de la muestra sugiere el proceso y los resultados de las imágenes enfrentadas en pares: RAVAL; RAVEL («enmarañar»); REVEL («deleitarse»); REVEAL («revelar», o bien «dejar ver»). Los paisajes urbanos se abren o se colapsan; los detalles arquitectónicos aparecen, o desaparecen, contrastados, anulados, etc. "En todo caso, documentan mis pasos recientes, cotidianos, por el barrio, y forman parte de mi primera exposición fotográfica en Barcelona", nos cuenta el autor.
Entrada: gratuita
Lugar: Bar Candela Raval, Plaça Salvador Seguí 13, 08001 Barcelona 
¡Os lo recomendamos!